Avance revolucionario: Una prótesis ocular devuelve la capacidad de leer a personas con ceguera irreversible
- Origen El Matiz del Periodismo
- 20 oct 2025
- 3 min de lectura
En un hito histórico para la oftalmología, un equipo internacional de científicos ha desarrollado una prótesis ocular que permite a pacientes con ceguera irreversible recuperar parcialmente la visión central, incluyendo la habilidad de leer textos cotidianos.
El dispositivo, conocido como Prima, ha demostrado resultados prometedores en un ensayo clínico con 32 participantes, ofreciendo esperanza a los más de cinco millones de personas afectadas por la atrofia geográfica, la fase avanzada de la degeneración macular relacionada con la edad (DMRE). La atrofia geográfica provoca la muerte progresiva de las células de la retina, generando áreas muertas que se asemejan a un "mapa" y resultando en la pérdida total de la visión central.

Hasta ahora considerada irreversible, esta condición impide tareas esenciales como leer, reconocer rostros o desplazarse de forma independiente. Sin embargo, el implante Prima, un microchip inalámbrico de apenas 2 milímetros cuadrados, combinado con gafas de realidad aumentada, ha cambiado el panorama.
El ensayo, realizado en 17 hospitales de cinco países europeos y liderado por investigadores de la Universidad de Stanford y la Universidad de Bonn, se publicó hoy en la prestigiosa revista New England Journal of Medicine.
De los 32 pacientes mayores de 60 años que completaron un año de seguimiento, 27 (el 84%) recuperaron la capacidad de leer letras, números y palabras a través del ojo implantado. La agudeza visual media alcanzó 20/42, permitiendo a algunos distinguir hasta 12 líneas adicionales en una tabla optométrica estándar.
La mayoría de los participantes ahora utiliza el dispositivo en su rutina diaria para leer libros, etiquetas de productos o señales de transporte público."El primer deseo de los participantes es leer, pero el siguiente es el reconocimiento facial, y para ello necesitamos un software que reconozca los tonos grises", explicó Daniel Palanker, investigador de oftalmología en Stanford y coautor del estudio.

El diseño de Prima es innovador: el chip se implanta bajo la retina mediante una cirugía mínimamente invasiva llamada vitrectomía, y funciona de manera fotovoltaica, activándose solo con luz sin necesidad de cables externos. Las gafas asociadas ajustan contraste, brillo y ofrecen un zoom de hasta 12 veces, fusionando la visión protésica central con la periférica natural para una orientación óptima.
Aunque el avance es alentador, no está exento de desafíos, 19 pacientes experimentaron efectos secundarios leves, como hipertensión ocular, hemorragias menores o desgarros retinianos, resueltos en un máximo de dos meses sin comprometer la salud ocular. Dos tercios de los usuarios reportaron una satisfacción media-alta, destacando una mejora significativa en su independencia y calidad de vida.

Sheila Irvine, una paciente británica de 70 años del Hospital Moorfields, compartió: "Antes del implante, era como tener dos discos negros en los ojos. Ahora, aunque estoy aprendiendo a leer de nuevo, cada hora que dedico vale la pena".Los científicos planean refinar el chip para mayor resolución, mejorar el diseño de las gafas y extender su aplicación a otras formas de ceguera por pérdida de fotorreceptores, como la retinitis pigmentosa.
La compañía desarrolladora, Science Corporation, busca aprobación regulatoria para comercialización en los próximos años, potencialmente transformando la vida de millones, pues este descubrimiento no solo representa un salto en la biónica ocular, sino un recordatorio de cómo la tecnología puede iluminar caminos antes oscuros. Mientras los ensayos continúan, la comunidad médica celebra un futuro donde la ceguera irreversible deje de ser una sentencia definitiva.
Con información de New England Journal of Medicine y Universidad de Stanford, Departamento de Oftalmología






Comentarios